¡FELIZ DIA DEL "AMOR"!

14.02.2018

Hola de nuevo Sexotequeros y amigos.

Nuevamente quiero compartir con ustedes algo que vi, y que me parece que puede servir compartir (de igual forma será padre leer sus opiniones).

Si me conoces o me lees desde hace algún tiempo, conocerás mi forma de pensar. Pero también lo que para mí significa CONSTRUIR una relación.

Desde anoche y esta mañana, 14 de febrero, las redes sociales se han llenado de fotos de parejas pasándola bien y celebrando. ¡Eso es maravilloso! Pero, inevitablemente, ya sea porque conozco los casos de cerca, o porque conozco a "las novias", o porque alguno me ha buscado a modo de cita, PERO, al ver las redes de muchos hombres casados, festejando abrazando a sus esposas, con una leyenda tipo: "con el amor de mi vida", "te amo mi amor", etcétera... Pienso:

De acuerdo, la exclusividad erótica no existe. Yo no le puedo pedir a mi cerebro que a partir de hoy, no desee a nadie que no sea mi pareja. Por lo tanto, a lo largo de nuestra vida, sentiremos ese deseo erótico por más de una persona, incluso, podría ser al mismo tiempo.

Pero, una de las cosas que más daña las relaciones, son las mentiras. Excelente si eres hábil para mentir y nunca te cachan. Pero... ¿Qué sucede en esas parejas, donde el otro se da cuenta de que su pareja le ha sido infiel? ¿Ya sea con una o veinte personas más? ¿Frees o de planta?

La lealtad, ese sentimiento de respeto hacia un compromiso adquirido, es quizá, el valor más fuerte y significativo que toda persona puede desarrollar.

Aceptar que deseamos a otras personas, incluso, fantasear con ellas o ellos, ¡se vale! El recurso de la fantasía es un recurso por demás valioso. Pues en mi mente, puedo ser y hacer LO QUE ME PLAZCA, lo que sea, ¡sin límites!

Yo puedo desear a otra persona que no sea mi pareja. PERO, también soy yo quien decide ser fiel o infiel.

¿Qué tanto nos conocemos a nivel erótico? ¿Es el matrimonio y la monogamia el esquema bajo el cual seré feliz? ¿Por qué me he casado? ¿Por miedo a la soledad? ¿Por qué ya tenía edad? ¿Por qué pues todos se casan, entonces yo también?

¿Hasta qué punto la sociedad impone normas y formas de convivencia y de relaciones, que nada tiene que ver con la erótica? ¿Con mí erótica? ¿Para qué te casas si tu forma de ser feliz y pleno, es interactuando eróticamente con más de sólo una persona a la vez?

Entender que las personas que tienen la necesidad erótica de tener múltiples parejas a lo largo de su vida, (odio la palabra porque de hecho no debería usarla pero deseo que me entiendas al leer), son tan normales, como aquellos que deciden vivir bajo la monogamia. Y que el hecho de que no piensen como la mayoría, no significa que estén mal. ¡Pues esa es la belleza de la diversidad!

Y cuando digo DIVERSIDAD, hablo de esa diversidad en las formas de amar, que no sólo se trata del objeto de deseo, sino también de la forma, ¡del cómo!

La sexualidad, y la erótica, ¡son tan bastas! Tan increíblemente bastas e infinitas, que generamos sufrimiento al limitarla a unas cuantas opciones, políticamente correctas, socialmente aceptables: te tienes que casar, tener sólo una pareja para siempre, formar una familia y ser fiel.

¿Y si no me quiero casar? ¿Si en la libertad encontré mi plenitud, por qué eso habrá de hacerme parecer una persona mala o inestable socialmente? ¿Por qué vivir bajo una norma?

¿Y si una sola pareja a lo largo de mi vida no me basta para sentirme plena, pleno, en mi vida sexual y erótica? ¿Si con cada persona que pasa por mi vida y por mi cama, descubro y me descubro cada vez cosas diferentes que me son placenteras y me atraen, es eso malo? ¿Si lo que me gusta a mí, no le gusta a mi pareja, por qué debo conformarme con ese o esa con quien me casé? ¿Por qué? ¿El amor es condena y obligación, o placer y deseo?

Pero la verdad es que, no sólo en México, sino en muchas partes del mundo, la gente NO SE CONÓCE A NIVEL ERÓTICO. No ha tenido ni la educación, ni la libertad, ni el valor de conocerse y reconocerse realmente, y ha ido caminando como borrego al corral. "Porque la gente NORMAL vive en el corral... ¿por qué habrás de ser feliz afuera?"

El qué dirán. La doble moral. Vivir bajo el agua lo que me hace realmente feliz. Vivirme con culpa. Con temor. Cumpliendo con mi familia, con la sociedad... pero buscando a otras personas para tener relaciones casuales, o frecuentes. Pero en la sombra. Donde nadie me vea. Conservando la fachada ante una sociedad que me aprueba como el esposo o esposa fiel, el matrimonio ejemplar, feliz, pleno.

¿Pleno? ¿Quién puede ser pleno cuando tiene culpa de vivirse y aceptarse como es? Di lo que quieras, yo no te creo.

No es fácil tener el valor... ¡pero es tan liberador!

Feliz día del amor... ese olvidado que no hemos sabido construir.

Eugenia Flores