UN INVENTOR PARA TU RELACIÓN

07.03.2017

Hola una vez amigos.

Uno de los principales enemigos de las relaciones de pareja, es llegar a esa área de confort, donde ya llegaron a cierto nivel de compromiso, o años de convivir y creen conocerse bien, o peor aún, conocerse todo. Ya no se conquistan, ya hacen las cosas por rutina. Duermen del mismo lado de la cama, a la misma hora (espero que los hijos tengan su propio cuarto y ustedes su propio espacio). Pero la rutina es lo que mata la pasión y el deseo de querer encontrarse con el otro. He aquí, algunas ideas que pueden servirte:

Has una lista de algunos detonantes del deseo y la excitación sexual que nunca hayan experimentado, o siquiera pasado por tu cabeza:

Lugares donde nunca han hecho el amor. El patio de lavado. Un estacionamiento. El cine. A la mitad de una fiesta. En un jardín de un gran hotel, etcétera.

Posiciones que nunca han siquiera probado esas que a veces dan vergüenza o flojera o que creen que no podrán disfrutar.

Estímulos visuales que nunca hayan probado, como podría ser ir a un bar de chicos o de chicas exóticas, de esos que bailan cadenciosamente. Quizá una película erótica o porno. Lencería. Uff, hay muchos!

Estímulos auditivos que nunca hayan experimentado, como algunas lecturas eróticas. Unos fuertes gemidos. O leves gemidos. Palabras fuertes, insultos, lenguaje "sucio".

Estímulos del olfato, aquí puede ser tan diverso, como aromas agradables y desagradables. Estímulos del gusto, un lubricante comestible. Un chocolate untable. Comer de su boca. Estímulos del tacto, una pluma. El agua tibia de un jacuzzi. La piel desnuda de ambos bañada en aceites aromáticos...

Estímulos de las emociones y sentimientos, son quizá de los más importantes. Les daré un norte: hagan cosas que a veces olvidamos hacer, como: ayudarle a acomodarla despensa. Hacer esa tarea rutinaria que la pareja a veces detesta (lavar los trastes por ejemplo). Hacer reír al otro con chistes tontos. Interesarte por sus cosas, sus metas de vida, sus amigos, en fin.

¿Qué harás con todas estas listas? He aquí donde viene la sorpresa: vas a tomar al azar, una de cada una, de tal forma que armen una actividad cada uno, que sea sorpresa para el otro y que sea algo como esto: Esta semana lavarás los trastes (cosa que nunca haces) sin que te lo pida. Le propondrás esta noche, subir a la azotea de la casa para hacer algunas diabluras, intentarán hacerlo con uno de los dos sentado sobre el otro, pero antes, jugarán un poco, y te desnudarás frente a él o ella sin más luz que la luz de la luna, al tiempo que le dirás en tono muy bajo que no puede hacer ruido, pues pueden escuchar los vecinos, estrenarás en tu cuello un perfume nuevo y te asegurarás estar lo suficientemente cerca como para que lo perciba. Comenzarás a tocar tu pene o tu vulva, buscando tus fluidos naturales y los olerás delante de tu pareja cruzando miradas. Te asegurarás de haber llevado algo de comer que a tu pareja le apetece, pongamos el ejemplo de un chocolate en barra delgada o líquido... ¿has intentado ponerlo entre los labios de tu vulva o sobre tu pene e invitarle a comerlo directamente? Sin palabras, solo con insinuaciones y miradas... Quizá mientras tu pareja come el chocolate directo en tu cuerpo, aprovechas para acariciar muy apenas su espalda o sus nalgas, su cabello o su nuca, como si quisieras hacerle cosquillas, pero lo más lento que tus dedos puedan moverse. Después, hagan cambio de roles.

Espero estas ideas te sirvan para romper la monotonía y dar un giro nuevo a tu vida sexual. Si no, entonces te invito a tomar una asesoría sexológica personalizada.

Eugenia Flores, Educadora Sexual y Sexóloga.