¿UNA SOLUCIÓN SENCILLA?

04.04.2017

Hola de nuevo!
Hace unos días estuve recordando una ocasión en la que fui a hacer una gira a Los Cabos Baja California. 17 conferencias y talleres impartidos en ocho días, que fueron realmente una locura de cansancio, pero al mismo tiempo, me permitió convivir y conocer una cantidad impresionante de personas, entre ellas muchos jóvenes.
Trabajar con ellos siempre es muy interesante, y en esta ocasión, pude encontrar en una misma ciudad, polos totalmente opuestos en el tema de la responsabilidad sexual y los valores. Comprendiendo claro está, que una misma ciudad, tiene diferentes sociedades, diferentes niveles educativos y por lo tanto, diferentes formas de vivir y ver la sexualidad. Esto no es privativo de Los Cabos, no. Esto sucede en todas las ciudades, sobre todo en la nuestra, la enorme Ciudad de México. Pero hoy quise colocarles el ejemplo de una provincia pequeña, como es Los Cabos.En una de las conferencias con jóvenes de secundaria, cuando abordamos la problemática que los maestros me habían planteado sobre embarazo adolescente y deserción escolar que presentaban, les pregunté a los alumnos, qué harían si a ellos les ocurriera lo que a sus compañeros que han salido embarazados y ella ha tenido que dejar la escuela.¿Qué harían si su novia, les dijera que está embarazada?La respuesta que me dieron, realmente me sorprendió, sobre todo por la actitud de los varones, principalmente, porque como en la mayoría de los casos, las causas o raíces son mucho más profundas de lo que imaginamos:Un chico se levantó y dijo: "No pues si sale embarazada, no importa, lo das en adopción y se acaba el problema, no pasa nada".Desde luego que esto es una respuesta que, nos guste o no, habla de gran ausencia de algunos valores fundamentales, del reflejo de las familias de esos chicos, etc. He de recalcar, que en ese momento la actitud del chico, su postura al ponerse de pie, su mirada, sus movimientos corporales eran de: "¿qué estupidez estás preguntando?, por Dios, ¡es tan lógica la respuesta!"...

Lo que importa aquí, es: ¿Qué es lo que como sociedad debemos hacer?Ya no se trata, de buscar responsables, o de agredir o rechazar a los jóvenes que piensan así (que finalmente ellos son el resultado de nosotros como padres formadores), se trata de que escuchar estas historias, nos da la oportunidad de pensar sobre qué es lo que como sociedad debemos hacer a partir de hoy, para rescatar a las generaciones venideras.Empezando por tus hijos, y si no tienes hijos, por tus sobrinos (o cualquier niño y joven cercano a ti). Esos chicos vienen de núcleos carentes de amor, de atenciones. Y esa es una parte fundamental que debemos promover. El amor. Primero a nosotros mismos, como padres o como tíos. Después, el amor y respeto a nuestras parejas, si las tenemos. Para que una vez fortalecidas las raíces y los troncos, podamos extender ese amor, hacia las ramas, que son nuestros hijos, los niños y jóvenes con los que convives todos los días.Soy partidaria de criticar menos, y actuar más. Y tenemos que reconocer, que el valor del amor verdadero, se ha perdido casi por completo.De vernos cada uno de nosotros nuestras "propias colas", y no lavarnos las manos y permanecer inmóviles ante lo que estamos viviendo actualmente. O peor aún, caer en el patético caso de solo criticar.El amor es la base de todo. El amor da solamente frutos nobles y grandes.Sea cual fuere, la posición que te toca jugar en esta sociedad, en esta ciudad, en este país, ya seas padre, tío, tutor, padrino, abuelo PUEDES HACER ALGO y promover el amor entre tu familia.El día que nos decidamos a hacerlo, tendremos todo lo que andamos buscando: reciprocidad, responsabilidad, lealtad, armonía, comunicación, vinculación, respeto, valores... TODO!! Todos los jóvenes y todos los niños deben importarnos. Aún si no tienes hijos. Porque son los adultos con los que vas a convivir cuando seas anciano.Hagamos una promoción del AMOR INTRAFAMILIAR... ¿Qué dices? ¿Te unes?

Eugenia Flores, Educadora Sexual y Sexóloga.